Si usted ha conseguido una tercera cita con una mujer, las oportuinidades son buenas que ella quiere tomar su relación más allá. Ésta es la cita que determinará su futuro con esta mujer. Una de tres cosas pasará: usted empezará a besarla, y la lleva a su cama; usted la besará y se extenderá mucho pero no tendrá sexo; usted hará un adelanto para besarla y ella lo rechaza. Si ella lo rechaza, entonces usted sabe que nunca saldrá de nuevo románticamente con ella. Si usted la lleva a la cama a la tercera cita, entonces usted sabe definitivamente donde está situado. Supuestamente ella querrá explorar esta relación sexual más allá. Si ella devuelve sus adelantos sexuales, y usted la besa y se extienden, entonces usted sabe llevársela a la cama no está muy lejos. Usted puede que tenga que esperar una cita más, pero como usted ya sabe, las cosas buenas vienen a aquellos que esperan. La mayoría de las mujeres realemente esperará que usted la bese en la tercera cita. La pretensión para esta cita está como en la segunda cita, pero usted debe asegurar más intimidad. Si ustedes salen juntos, haga sentirse especial, muéstrele un tiempo bueno, y recoja la cuenta de nuevo. Si usted saliera para la cena en su segunda cita, y usted quiere algo un poco más íntimo, entonces una gran forma para el romance con una mujer es hacer la cena en su casa. O, si usted no es un gran cocinero, entonces usted podría sugerir hacer un pedido de cena a su casa. Si ella está de acuerdo en ir a su casa, para ver una película o para cenar, ella debe ser más receptiva a sus adelantos. Asegúrese que su lugar está limpio y acogedor. Encántela cuando usted la abraza en el sofá mientras espera por la cena. O usted podría comer fuera, y entonces van a sus casa para ver una película. La transición de citarse a dormir juntos es mucho más natural si una mujer ya está en su casa.
En Martín Fierro»— encontramos siempre una frase que define a cada uno de los temas de la vida. En lo referente al enamoramiento del hombre, dice: “Es zonzo el cristiano macho / cuando el amor lo domina”. En reali- dad, quedaba mejor decir tarado, pero al poeta José Hernández la palabra tarado no le entraba bien en el verso. También podríamos decir que el amor nos vuelve necios, tontos, memos, idiotas, lelos, imbéciles, palurdos, estúpidos y/o soquetes. Y es así: los hombres enamorados se vuelven unos tarados y dejan de lado la mucha o poca lucidez que tenían antes de encandilarse por un par de ojos redondos, bien parados y turgentes. Luego, con el amor viene el casamiento. Y se sabe que el hombre, para llegar al casamiento, tiene que estar muy, pero muy enamorado, porque si el amor no lo volvió tarado y está lúcido, no lo enganchan para la ceremonia nupcial ni loco, ni ebrio, ni dormido. Para un tipo enamorado todo es lindo, y ésa es, quizás, la única explicación de que mucho...
Comentarios
PD: Ya varias veces me he retirado y he seguido por mi camino sin mayores percances, pero lo especial de este caso es que ya un par de veces lo he intentado con ella y no lo consigo, la verdad nunca en mi vida había conocido a alguien así y quizá sea ese el problema.
De antemano muchas gracias por su atención y le agradezco el haber abierto un espacio tan importante para mucha gente que día tras día busca superarse.